Juan Vidal nos adentra en el restaurante de moda
Cuando vi el fitting de la colección Otoño-Invierno 19/20 de Juan Vidal, me quedé fría. Y eso que hablando de pizza, el crimen capital es que se convierta en eso, en algo inerte, congelado, sin vida. No empezaba bien… Pero sabemos que siempre nos sorprende.
Y es que el mix de texturas y colores que no me recordaban a ninguna mujer. Ni a Lulú, ni a Lula, ni a Linda. Puede que sea el cambio de letra capital: la L por la A. Puede que sea la manera de exponer toda su inspiración en una colección. La heterogeneidad solo se aunaba en un elemento común: el delantal. Un delantal de mama italiana, con un trasfondo mucho mayor del de un simple plato de pasta. Sí, había un personaje clave: Angela Davis, abanderada del feminismo estadounidense en los 70.
La diversidad de la mujer se refleja con los diferentes lugares, épocas y culturas que trata. Primero, con el tejido de napa negra que evoca al movimiento black panther. Empoderamiento en estado puro.



Fuente: Vogue
Los tejidos técnicos, más propios de las prendas deportivas, se llevan en vestidos tipo kimono con bordados orientales. La apuesta de Vidal por el tactel o el nylon, en una paleta de tonos rosados, rojos, verdes o azules, introduce el toque deportivo.
Fuente: Vogue
El cuadro vichy, que recuerda a los restaurantes italianos, aparece en abrigos de lana con grandes solapas y bolsillos. Los conjuntos de dos piezas, imitando la tendencia matchy matchy, son otra de las máximas del creador. Sin olvidar las prendas con la propia estampación de Angela’s Pizza: sudaderas y camisetas para el día a día.
Fuente: Vogue
Para Juan Vidal, los accesorios son parte esencial del look. En esta colección, las calzas y las boinas le dan el toque invernal a la pasarela.
Fuente: Vogue
Y para hablar de los vestidos de noche, solo hace falta ver el vídeo de la menú interracial que formó el creador alicantino en la MBFWM. El negro eleva a la mujer a su máxima sofisticación y, a la vez, modernidad. Incluso, la cantante Rosalía llevó uno de estos diseños a la alfombra roja de los Goya…
Y es que Juan Vidal nunca defrauda.
Nos leemos,
M.







